| 2 cuotas de $16.250 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $32.500 |
| 3 cuotas de $10.833,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $32.500 |
| 1 cuota de $32.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $32.500 |
| 3 cuotas de $10.833,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $32.500 |
| 2 cuotas de $16.250 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $32.500 |
| 9 cuotas de $5.404,75 | Total $48.642,75 | |
| 12 cuotas de $4.446,54 | Total $53.358,50 | |
| 24 cuotas de $3.060,82 | Total $73.459,75 |
| 9 cuotas de $5.747,81 | Total $51.730,25 | |
| 12 cuotas de $4.707,35 | Total $56.488,25 |
| 18 cuotas de $3.443,56 | Total $61.984 |
| 1 cuota de $32.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $32.500 |
No solo reconoce el símbolo (1, 2, 3…), sino que lo asocia con la cantidad real de objetos. Esto fortalece la base del pensamiento matemático.
El niño aprende que cada número representa una cantidad concreta. Por ejemplo: el 4 corresponde exactamente a cuatro manzanitas, no más ni menos.
Encastrar piezas, girarlas y probar combinaciones estimula coordinación ojo-mano y precisión.
Debe observar, comparar y autocorregirse si la pieza no coincide. Esto fortalece funciones ejecutivas.
Mientras juega puede nombrar números, contar en voz alta, identificar objetos y ampliar vocabulario.
No memoriza números de forma aislada: los entiende. Y eso hace que el aprendizaje sea más sólido y duradero.
